900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

La región cervical es una de las más afectadas tras sufrir un accidente de tráfico, sobre todo si el lesionado tenía una mala postura en el momento del siniestro.

A pesar de que esta lesión puede ser bastante grave -llegando a comprometer la vida del lesionado en los casos más delicados-  es una de las lesiones por accidente más infravaloradas por las compañías aseguradoras a la hora de reclamar una indemnización.

De hecho, tras la entrada en vigor del nuevo Baremo de Tráfico en 2016, se han complicado las cosas para reclamar las indemnizaciones por estas lesiones por accidente.

Cuando pensamos en una lesión cervical lo primero que viene a nuestra mente es la cervicalgia, sin embargo, en nuestro despacho hemos tenido casos de lesionados con diversas lesiones cervicales, unas más complicadas que otras.

Es por eso que a continuación os contaremos qué debéis tener en cuenta con el nuevo Baremo para reclamar indemnización por una lesión cervical y cuáles son las más comunes que pueden ocurrir en un accidente de tráfico.

LESIONES CERVICALES EN EL NUEVO BAREMO

El nuevo Baremo de Tráfico dedica el artículo 135 a los traumatismos menores de columna, incluyéndose aquí las lesiones de raquis cervical, indicando una serie de criterios de causalidad que deben cumplirse para que la lesión cervical se valore y por tanto se indemnice, y que son:

  1. El criterio de exclusión, es decir, que no haya otra causa que justifique totalmente la patología (ajena al accidente de tráfico).
  2. El criterio cronológico, para que no se rompa la relación causal, y que implica que la primera asistencia médica tiene que realizarse, como muy tarde, antes de que pasen 72 horas posteriores al accidente. Si vas al médico después de ese tiempo la aseguradora negará el nexo causal. De ahí nuestra recomendación de acudir a urgencias de inmediato, aunque en ese momento la sintomatología dolorosa no sea muy intensa.
  3. El criterio topográfico, es decir, tiene que haber una relación entre la zona del cuerpo afectada (el cuello, en este caso), y la lesión que se haya sufrido.
  4. El criterio de intensidad, referido a la intensidad del accidente y que haya cierta correlación entre la lesión y el mecanismo que la ha producido. Este punto, que beneficia a las aseguradoras, hace referencia a aquellos accidentes donde se producen pocos daños materiales en los vehículos implicados. Es importante tenerlo en cuenta porque en estos casos será necesario acudir a una prueba biomecánica para demostrar que pese a que el daño material haya sido leve, existe lesión cervical y la misma es consecuencia del accidente.

Además de lo anterior, el artículo 135 indica que solo se va a indemnizar una secuela por una lesión cervical menor en el caso de que haya un “informe médico concluyente” que la acredite.

Por tanto, nuestro criterio siempre es realizarse todas las pruebas diagnósticas que se pueda para demostrar, primero, que la lesión cervical existe (resonancias, radiografías), y segundo, asegurarnos de que el informe final del médico rehabilitador y/o el traumatólogo recoge específicamente la existencia de la secuela.

ESGUINCE CERVICAL

Una de las lesiones cervicales más comunes, en términos médicos es el esguince cervical, que consiste en un desgarro de alguno de los ligamentos cervicales u otras partes blandas. Dentro de los síntomas que caracterizan esta lesión se encuentra el dolor y rigidez de la parte afectada y suele irradiarse al hombro, produciendo molestias. También puede comprender otros síntomas como vértigo, cefaleas, zumbidos en los oídos, mareo, hormigueos en manos y brazos, entre otros.

Su diagnóstico suele realizarse a través de la exploración física, tomando en cuenta los síntomas que menciona el paciente, la utilización de otros métodos de imagenología como las resonancias o ecografías no permite apreciar si la lesión está afectando al ligamento, musculo o tendón.

Con respecto al tratamiento a seguir en caso de sufrir esta lesión existen diferentes corrientes, algunos defienden el uso del collarín, otros por el lado contrario defienden que una inmovilización completa puede ser contraproducente, por otra parte, para los dolores todos los médicos suelen recetar analgésicos.

Algunos médicos también recomiendan la aplicación de compresas frías y calientes alternadas para disminuir el dolor, también las terapias con fisioterapeutas ayudan al paciente a su pronta recuperación.

El esguince cervical puede provocarse por diversos motivos ajenos a los accidentes de tráfico, como puede ser una mala postura, que perjudica la musculatura, dormir en mala posición o utilizando una almohada demasiado dura o grande, o esfuerzos fuertes que cargan la zona del cuello provocando el esguince.

El esguince cervical tiene diversos grados, que van del 1 al 4 en función de la gravedad:

  1. Grado I: se caracteriza por ser el más leve, y causa dolor y contractura muscular.
  2. Grado II: el dolor es más intenso y provoca limitación en la movilidad del cuello. Normalmente una radiografía determina en este grado que existe una rectificación de la lordosis cervical, o, dicho de otro modo, de la curvatura natural del cuello.
  3. Grado III:  se caracteriza por limitación casi total del cuello con dolor y contracturas severas. En este tipo de esguince es necesario el uso del collarín. En muchas ocasiones la radiografía evidenciará ya no la rectificación, sino una inversión de la curvatura del cuello.
  4. Grado IV: es el grado más grave de todos y suele ser necesaria intervención quirúrgica. En este caso la lesión es mucho más grave, siendo habituales las luxaciones o la fractura/s.

Dependiendo del tipo de esguince cervical, se puede curar más o menos bien en los casos más leves, mientras que en los más graves puede llegar a ser verdaderamente incapacitante para el lesionado.

RECTIFICACIÓN DE LA LORDOSIS CERVICAL

Seguramente alguna vez habrás visto una imagen donde se ve la anotomía y forma de la columna vertebral, la cual tiene algunas curvas naturales, esta curvatura recibe el nombre de lordosis cervical.

Tras un accidente de tráfico, se puede producir una rectificación de esta lordosis, lo cual puede causar un desplazamiento del centro de gravedad del cráneo. Según el Institut Ferrán de Reumatología, este desplazamiento puede causar un aumento del 100% de la carga que debe soportar la musculatura.

Cuando los médicos sospechan que algún paciente puede estar desarrollando una lesión de este tipo solicitan la realización de una radiografía de la región cervical, para ver el estado de lordosis la toma debe hacerse de forma lateral.

Este tipo de lesión puede causar en la victima del accidente de tráfico, dolor de cuello constante, dolor de cabeza, mareos, además a largo plazo puede provocar un desgaste prematuro de los discos, hernia cervical o una artrosis cervical.

Con respecto al tratamiento, lo más recomendable es acudir a un fisioterapeuta para recibir tratamiento con ejercicios para aliviar el malestar y el dolor. El Fisio suele recomendar después de terminar el tratamiento algunos ejercicios para realizar en domicilio. También se recomienda mantener una buena postura para evitar una agravación de las secuelas.

HERNIA DISCAL CERVICAL POSTRAUMÁTICA

Los traumatismos muy fuertes, entre ellos un accidente de tráfico, pueden causar una hernia discal en el área cervical.

Las hernias discales se conocen como “hernias de disco”, denominándose discos intervertebrales a los tejidos que hay entre los huesos de la columna, formados por una sustancia blanda recubierta con una cobertura más sólida. Cuando esa cobertura se rasga o se rompe, esa parte blanda se sale, presionando algún nervio y causando mucho dolor.

Los síntomas además de incluir el dolor, pueden comprender otros dependiendo de la vértebra en la que ocurra la lesión. Los expertos de Spine Health explican que las lesiones cervicales ocurridas en las vértebras C4 y C5 pueden provocar dolor, hormigueo y entumecimiento en la parte superior de los brazos. Los síntomas suelen ser los mismos solo que dependiendo de la vértebra varía la zona afectada. El mejor método de diagnóstico para hernias es la resonancia magnética.

Los tratamientos varían de acuerdo a los síntomas que presenta el paciente, en muy pocas ocasiones se requiere cirugía, normalmente con tratamiento fisioterapéutico, quiropraxia, analgésicos, o inyección de esteroides, entre otros.

Dentro de las lesiones por accidente de tráfico, la hernia discal es una de las menos reconocidas y que más discuten las compañías de seguros, debido a que se valora con una puntuación alta como secuela den el Baremo de Tráfico, por lo que las aseguradoras tienden a considerarla degenerativa para pagar una secuela menor.

LUXACIÓN CERVICAL

Dentro de las lesiones por accidente de tráfico y dependiendo de su gravedad, puede producirse una luxación, que corresponde a la separación de dos huesos, siendo diferente de una fractura pues ninguno de los huesos se rompe, sino que solo se separan debido a que el ligamento no puede seguir sujetando los huesos en el lugar que deberían estar.

Esta lesión es una de las más graves y una de sus causas más comunes son las colisiones o precipitaciones.

La luxación suele ocurrir a la altura de la primera y segunda vértebra cervical y se conoce como Luxación Atlanto-Axoidea debido a los nombres de dichas vertebras. Esta lesión puede llegar a causar la muerte de la persona o comprometer al sistema neurológico o vascular.

En un accidente de tráfico se puede producir una luxación, por lo que es muy importante el diagnóstico y la realización de pruebas como radiografías o resonancias para comprobar si existe esta lesión.

En este tipo de casos es muy importante un diagnóstico temprano, por lo que algunas veces es necesario realizar otro tipo de pruebas más complicadas como la Gammagrafía.

Al ser una lesión tan delicada el tratamiento dependerá de acuerdo al caso, pero existe riesgo de que aparezcan efectos compresivos de alguna estructura nerviosa o vascular, que pueden obligar a pasar por el quirófano.

LESIONES POR ACCIDENTE DE TRÁFICO

Las lesiones de cuello son las responsables del 80% de los daños sufridos por las víctimas de accidentes de circulación. Precisamente por eso, las compañías de seguros las discuten tanto, como hemos visto.

La experiencia de nuestros abogados para accidente, después de tramitar a lo largo de los años multitud de reclamaciones de indemnizaciones a las aseguradoras con lesiones por accidente de todo tipo, ha demostrado que, sin lugar a dudas, los daños personales con sintomatología cervical, es decir las lesiones cervicales son los que más problemas dan para ser valorados e indemnizados.

Los términos que más se utilizan en el ámbito de los siniestros de circulación para denominar a las lesiones por accidente por este concepto son:

  • Latigazo cervical: Realmente el latigazo cervical no es una lesión como tal, sino más bien la causa que produce la aparición de otras lesiones.  Es complicado su diagnóstico objetivo, siendo que en un accidente de tráfico esta lesión suele producirse a la fuerza del golpe, que provoca que el cuello de la víctima realice ha realizado un movimiento brusco de flexión y extensión.
  • Cervicalgia Postraumática: en medicina la palabra se conoce como “algia” significa un dolor, por lo que cervicalgia corresponde al dolor de la región cervical, como consecuencia de un traumatismo. Es el síntoma más común tras sufrir un accidente de tráfico, y puede producir rigidez del cuello y limitación en el movimiento, resultando incapacitante en la vida diaria del lesionado, que va a requerir siempre de un tratamiento rehabilitador para su mejoría o curación, según el caso, (pincha el link para profundizar más sobre esta lesión) 

LEGALCAR ABOGADOS

En múltiples artículos hemos explicado cómo se reclama la indemnización por cervicalgia, debido a su importancia y al hecho de ser una de las más habituales.

Si has sufrido algún tipo de lesión cervical por accidente de tráfico y quieres conocer cómo reclamar la indemnización que te corresponde, ponte en contacto con LegalCar, quienes te explicaran como se llevan los casos de estas lesiones tras la reforma del nuevo baremo de tráfico.